Osteosarcoma: un reto para la preservación de extremidades

 

 
  • Los sarcomas primarios de hueso pueden ocurrir a cualquier edad.
     
  • “Las metástasis óseas representan la patología maligna más frecuente en el esqueleto y se ven fundamentalmente en pacientes mayores de 50 años”.
     
  • El osteosarcoma es el tumor sólido primario de hueso más frecuente, y se observa con mayor prevalencia en personas jóvenes.
     
  • En los años 70, en la mayoría de los casos (80-90%) se indicaba amputación. Hoy en día esta propuesta se presenta tan solo en un 10% a 20% de casos.

“A mediados del siglo pasado, el osteosarcoma era considerado como una enfermedad de carácter irremediablemente fatal. Hoy en día, los avances terapéuticos han permitido obtener una gran mejoría en la supervivencia del paciente a largo plazo. En la actualidad, cerca de 70% de los casos ofrece una sobrevida libre de enfermedad a los cinco años. Si comparamos con la década de los setenta, encontramos referencias donde se indica que la mayoría de los casos derivaban en amputación de la extremidad, y una alta tasa de mortalidad por diseminación a distancia de la enfermedad”.

“Se ha avanzado considerablemente en los métodos de evaluación y diagnóstico, en las técnicas quirúrgicas y en la terapéutica médica del osteosarcoma, discutiéndose estos casos en un contexto multidisciplinario para decidir el esquema terapéutico más adecuado para cada paciente. Por otra parte, estos avances han permitido proponer cada vez en más casos la realización de una cirugía preservadora de la extremidad. De hecho, en la actualidad existe la Sociedad Internacional de Preservación de Extremidades (ISOLS), que reúne cada dos años, especialistas en esta materia, para exponer las experiencias de los asistentes en este campo”.

Es el doctor Pedro Ignacio Carvallo Álvarez, con casi 40 años dedicado al ejercicio de la medicina y con más de 30 años de experiencia en el tratamiento de tumores óseos, quien aborda el tema del osteosarcoma en las extremidades. Médico cirujano, con especialidades en cirugía ortopédica y traumatología, y dedicación a la cirugía ortopédica-oncológica y reconstructiva, su carrera profesional y académica se inscribe en hospitales públicos, especialmente en el Hospital Oncológico Padre Machado, y en el Centro Médico de Caracas, desde 1984.

 

Manifestación y clasificación de un osteosarcoma

El osteosarcoma es un cáncer primario de hueso que destruye el tejido, debilitándolo, formando tejido óseo patológico. Se trata de un tumor maligno, que se origina cuando las células normales cambian y crecen sin control, formando una masa llamada tumor. Si las células tumorales entran en el torrente sanguíneo, pueden propagarse a otras partes del cuerpo, especialmente a los pulmones, o a otro hueso del esqueleto, desarrollando lo que se llaman metástasis”.

“Existen otros tipos de tumores primarios del hueso, tales como el condrosarcoma, el fibrosarcoma, el sarcoma de Ewing, así como secundarios a patología no maligna que aparecen en el hueso, y que pueden derivar posteriormente a osteosarcoma”.

“Hay diversas variedades de osteosarcoma, como aquellos que pueden contener tejido cartilaginoso, entonces será un osteosarcoma condroblástico, o tejido fibroso, que llamaremos osteosarcoma fibroblástico; pero el osteosarcoma clásico y más frecuente es el osteosarcoma osteoblástico, con mayor incidencia en la segunda década de la vida. Su causa es desconocida, pero hay hipótesis relacionadas con radiaciones ionizantes, aceptándose las teorías multifactoriales, en las que el factor familiar hereditario juega un papel importante”.

“Estos tumores se manifiestan clínicamente por un dolor sordo, que se incrementa al paso del tiempo, observándose eventualmente signos de edema e inflamación local, y eventual aumento de volumen por crecimiento de la masa tumoral, así como cierta limitación funcional de la extremidad afectada. Eventualmente, se comenzarían a observar signos y síntomas generales, tales como pérdida de peso progresivo, debilidad, astenia, pérdida del apetito”.

“La experiencia en el ejercicio de la Medicina oncológica me permite concluir que prestar atención a cualquier tipo de síntomas, hacer caso al cuerpo y sus manifestaciones, entre ellas, inflamaciones y dolores, y acudir al médico, es importante para prevenir y evitar males mayores”.

 

De la amputación a la preservación

“El osteosarcoma es un tumor maligno, que requiere de un abordaje multidisciplinario. Antes de la evolución de la quimioterapia, esta patología significaba proponer la amputación en un 80% a 90% de casos. Actualmente, esta alternativa se practica solo en un 10% a 20% de los casos. Como efecto de la quimioterapia, el tumor se delimita, se obtiene una mejor definición, desarrolla una ‘pseudocápsula’, y el cirujano, entonces, puede visualizarlo de antemano, gracias a los estudios de imagenología, y saber con antelación por dónde debe hacer la incisión en el acto quirúrgico para lograr la extirpación tumoral completa, con márgenes sanos”.

“Podemos decir que la supervivencia de los pacientes ha aumentado en los últimos treinta años gracias a los avances de la quimioterapia antineoplásica. Antes, casi todos los pacientes con osteosarcoma desarrollaban metástasis y morían. La quimioterapia tiene la virtud de atacar y controlar la masa tumoral local, pero también tiene la capacidad de atacar células tumorales migratorias, que eventualmente desarrollarían las metástasis”.

“Es fundamental, frente a un problema tan serio como lo es esta patología, tener muy claras las prioridades. Lo primero debe ser salvar la vida del paciente; lo segundo, si es posible, preservar la extremidad; lo tercero, serían los resultados funcionales, y, por último, la estética”.

 

Desarrollo de la imagenología, mayor confiabilidad

“Es importante resaltar el avance extraordinario observado en estos años recientes en los estudios de imágenes y su impacto en la evaluación de estos pacientes. El especialista cuenta con el apoyo de imágenes de rayos X, con una sorprendente mejoría en la calidad y, a pesar de ser el estudio de imágenes más sencillo, es el más confiable a la hora de interpretar una imagen tumoral. Adicionalmente, debemos mencionar la tomografía computarizada (TC o TAC), con la posibilidad de reconstrucciones tridimensionales;la resonancia magnética nuclear, que ofrece una definición extraordinaria de los tejidos blandos, y la relación del tumor con esas estructuras; la gammagrafía ósea, que revela la actividad biológica del tumor,y más recientemente la tomografía por emisión de positrones (PetScan o CT Pet) que puede resaltar la presencia de un tejido tumoral, al detectar una actividad metabólica local aumentada”. 

 

Técnicas quirúrgicas y fisioterapia

“Los adelantos en las técnicas quirúrgicas, cada vez más celosas en cuanto a la importancia de extirpar el tumor con márgenes libres, que representa el principio quirúrgico oncológico fundamental, y el desarrollo de recursos de reconstrucción, que permiten restaurar la anatomía de los defectos dejados en la estructura ósea, una vez extirpado el tumor, son aspectos fundamentales para poder proponer el manejo quirúrgico actual de estos casos”.

“No podemos dejar de mencionar el papel que juegan la fisioterapia y otros recursos de rehabilitación en el manejo post-operatorio de estos pacientes, para lograr resultados funcionales extraordinarios, una vez restaurada la anatomía”.

 

CMC, centro de referencia

El doctor Carvallo concluyó el tema de osteosarcomas haciendo referencia al CMC como centro de referencia nacional para el manejo de estas patologías, que requieren del soporte de todas las especialidades: medicina interna, pediatría, cirugía, oncología, radioterapia, anestesiología, así como las unidades de apoyo tales como cuidados intensivos y terapia del dolor, y el apoyo del laboratorio clínico y especialmente de imagenología.

La investigación no se detiene a nivel clínico y de laboratorio para que cada avance se materialice en los pacientes en una mayor expectativa y calidad de vida.

 

 

 

 

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